Se miro al espejo y se vio un poquito más mayor, más feliz, con más ganas y desde luego quien no lo haría después de haber leído esos pequeños trozos de sentimientos sinceros. Lo bonito de las promesas era cuando sabías que se iban a cumplir daba igual que prometieran una piruleta o un corazón donde resistir lo importante era que se mantuvieran a flote. Cuando acabemos esto, el colegio, la universidad, el verano, nuestra boda, cualquier cosa el final de algo implica distanciamiento de todo aquello relacionado con ello, puede que los primeros meses sigas intentando mantener esa sensación de que sigue siendo verano, navidad, intentas recordar como te sentías y con quien lo sentias pero al final la gente acaba fallando, se olvidan o se superan porque igual no siempre se quedo un buen recuerdo.
Datos personales
- Clara Muñoz
- A veces hay que abrirse y enseñar el alma.
sábado, 22 de junio de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Contact
Popular Posts
-
Era abril pero el frío de esos días era como una cuchilla ante un cristal, agrietaba pero no dolía, el viento recordaba a los lánguidos día...
-
Me pregunto si algún día terminara. Si acabara la sensación de que fue ayer. Si se callará la voz que lo repite al oido todas las mañanas. S...
-
Me ha costado aclararme y organizarme, ver que era lo que me importaba y lo que no, ver hasta que punto era una cosa y no era otra. Es muy...
Clara. Con la tecnología de Blogger.
0 comentarios:
Publicar un comentario