No era una persona abierta, le costaba mucho querer de verdad, daba igual si era familia, amigos, conocidos o una persona cualquiera. No creía en eso, somos muchas, muchos para muchas, demasiadas -decía siempre- cuando la que de verdad te asegura algo eres tú mismo.
Se aferró a eso, lo vivió desde dentro,lo hizo bien, creía en lo que la gente no creía, vivía por si mismo,daba lo necesario, que significa lo justo, lo que importa, porque el único problema está cuando damos más, cuando nos esforzamos de verdad y luego nos lo quitan. Es cuando no nos queda nada.
Datos personales
- Clara Muñoz
- A veces hay que abrirse y enseñar el alma.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Contact
Popular Posts
-
Siempre vuelvo a ti, ¿ te das cuenta? No sé cuando dejare de hacerlo. Afirmaría que es por la voz mental. Esa, que todos tenemos, la qu...
-
Cada vez que caían a la mesa, sus miguitas de pan era como un recordatorio de lo insignificante. No importa que hagas o a dónde vayas par...
Clara. Con la tecnología de Blogger.

0 comentarios:
Publicar un comentario