miércoles, 13 de mayo de 2015

Aun es Mayo.

Siempre vuelvo a ti, ¿ te das cuenta? No sé cuando dejare de hacerlo. 

Afirmaría que es por la voz mental. Esa, que todos tenemos, la que nos dice que el despertador ya ha sonado, cuando cruzar la calle o que empieces a correr. Pero  eso, realmente no tiene ningún misterio.

Creo en la voz que elige una canción u otra, que te lleva a decir "de chocolate" y no de vainilla pero aun así, si tuviéramos llegar a la clave del asunto, yo creo en aquella que te dice: Para. No, en serio. Para. Respira. (1,2,3). Mira al frente. Ya está.


 No todos la tienen. Yo no la tengo. 


Eres tú. 
¿Quién lo iba a decir? 
Tú. Y tu don de envolver en paz. 
Asi que sí, siempre vuelvo a ti. Siempre escribo sobre ti, y es porque no puedo dejarte. Al principio no comprendía cómo era posible que te hubieras ido, igual no lo has hecho, igual ahora, solo estas más presente. 




O el auto convencimiento es la cura de cualquier mal. 

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