lunes, 1 de julio de 2013

My own

Dicen 'Cuanto más lejos, más fácil de olvidar' pero en esos momentos no podía estar más seguro de que esa frase estaba muy lejos de la verdad. Todos los días al ocaso, cuando el sol se tornaba rojo y naranja y el cielo parece que escupe llamas, su mirada iba a la derecha. Le gustaba verle apretar los ojos mientras fijaba su mirada en el horizonte y se retiraba el pelo de los ojos. La marea subía y bajaba mojando sus pies, borrando los restos de sus nombres escritos en la arena, y ahora siendo nada más que un recuerdo con olor a verano. Pero él seguía diciendo que no importaba si había kilómetros ciudades, países u océanos que cuando el agua se volviera cálida, ella volvería a él.

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