lunes, 17 de junio de 2013

¡Salta!- dijo sonriendo. Me dijeron que sería una pequeña inmersión, que habría unos segundos en los que el agua me sobrepasaría, los sonidos se debilitarían y estaría a solas con mi respiración, también dijeron que dependería de mí hundirme o salir a por aire que debía levantar la cabeza, bucear un poco y salir al exterior, ver más allá y tomar una gran bocanada de aire. Tendría que decir también que las cosas nuevas no me asustan y que estaba dispuesta a probar cualquier cosa nueva, aunque no hubiera visto el fondo, dónde me estaba lanzando sin ningún seguro de salir ilesa. A veces me pregunto si tendría que agradecer esta dosis de valor o más bien veneno en frasco pequeño. Supongo que fue algo así, empece a confiar lo tire todo, la cordura se juntó con las locuras, arrasaron con mis principios, mis alegrías, mis angustias, mis manías y pretensiones acabando mezclado y quebrado. Empece a confiar y me dieron con la mano abierta.

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